• Friday, December 2, 2022

Fútbol: Emociones hasta el minuto final.

Desde temprano se veía en las calles hinchas con la camiseta de su equipo, banderas flameando en el balcón de alguna que otra casa de la capital, es que el fútbol del campeonato uruguayo llegaba a su final y en los barrios de Montevideo se definía todo, o casi todo. Los ómnibus y taxis desde temprano escuchando alguna radio, haciendo previa de una tarde que prometía emociones.

En el Paladino, la hinchada del gaucho del pantanoso despidió y acompañó a su plantel hasta el Centenario, mudando La Teja al Parque Batlle, muchos autos, alguna moto a pura bocina, haciéndose sentir en toda la ciudad y diciendo pase lo que pase acá estamos.

Los diferentes escenarios fueron recibiendo a los primeros fanáticos, que producto de su ansiedad y para poder colocar su trapo o elegir una buena ubicación llegaron un par de horas antes.

Por los parlantes del Viera se anunciaba el 11 titular, pero los aplausos llegarían cuando se escucho ” Con la número 11, Sergio Blanco”,es que el popular “Chapita” le ponía punto final a su carrera donde entre cosas logró ser el goleador histórico de Wanderers.

Mucha incertidumbre, mucho nerviosismo a minutos de que comience la fecha y se empiece a definir, el clausura, la anual, la clasificación a las copas y el descenso, el temible descenso.

La intención siempre fue empezar en hora los 6 partidos, pero el Parque Capurro tenia novedades cuando en el resto de los juegos ni siquiera salían al campo, es que eran las 17 horas con algún minuto y Juan Cruz Mascia marcaba el 1 a 0 ante Rentistas y avisaba que quería alcanzar a Nacional en el segundo lugar de la tabla anual e ir a la Copa Libertadores a la fase de grupos.

Pitazo casi al unísono en el Campeón del Siglo y en el Gran Parque Central, en donde movieron del medio y a los 20 segundos, si 20 segundos de juego, apareció Thiago Borbas para abrir el marcador y para poner un manto de duda en la hinchada tricolor que recién se acomodaba, no había prendido la radio para saber lo que pasaba en otras canchas y ya perdía su equipo.

El campeón del Siglo reaccionó de buena manera a ese gol. Ya teníamos fútbol en todos los escenarios, en el Centenario, remodelado para las citas continentales, vio como Montevideo City Torque ponía el 1 a 0 ante Progreso, Sebastián Guerrero con ese tanto aseguraba el puesto en la Libertadores, si bien la tabla del descenso no tenía modificación, un gol de Boston River o de Sud América cambiaba todo.

En el Capurro Salomón Rodríguez marcaba 2 goles de manera rápida que daban vuelta el resultado, esto devolvía a Nacional el segundo lugar de la tabla del año.

Los minutos pasaban y Cristian Almeida despertó al escenario de Nacional, se desató la fiesta del bolso en las tribunas, alentando para que su equipo siga de largo. En el Parque Artigas de Las Piedras, Lucas Viatri anotaba el 1 a 0 ante Boston, gol que se gritó en Maldonado pero también en el Parque Batlle, donde los hinchas de Progreso veían caer a su equipo.

Algún tímido hincha del buzón, con el puño apretado veía la posibilidad de salvarse más cerca, es que un gol del naranjita lo salvaba. Se terminaron los primeros 45 minutos en todas las canchas y entre grito y grito de “Café café”, los hinchas hacían un resumen de lo que pasaba en la tarde de sábado.

Hay que poner a este, sacar al otro, opinaban los expertos hinchas, y de golpe otra vez Plaza Colonia golpeó la puerta y empató el partido ante Rentistas, Leandro Suhr a los 4 minutos del complemento se llenó la garganta de gol.

El Parque Central al grito de su hinchada encontró el segundo gol, en un despeje de Santiago Brunelli, el defensa darsenero marca en su propio arco y a esa hora de la tarde, los dirigidos por Martín Liguera se quedaban con la anual y tenían que definir el martes el clausura.

El Campeón del Siglo por un momento quedó en silencio, es que el resultado por los parlantes no era bueno y Peñarol si bien generaba chances de gol, no podía marcar, hasta que Agustín Canobbio, tras pase de Facundo Torres, puso el 1 a 0 y desató la locura, es que ganaba ante su público y con un jugador de más. Las radios iban y venían, parecían tener una vía exclusiva que iba y venía por Camino Maldonado y 8 de octubre. Ignacio Pereira puso el 1 a 0 en el Viera, y de esa forma intentaba el milagro que era golear y esperar a que River Plate pierda para meterse por la ventana en la Sudamericana.

En un abrir y cerrar de ojos, Robert Herrera en contra y el argentino Leandro Fernández, sentenciaron el partido en el Parque. El milagro para Nacional tenía que venir de la mano de un Sud América que a esa altura sabía que si ganaba se salvaba del descenso, y en el medio de tanto jolgorio se metió entre los zagueros Tomas Andrade, y puso el 1 a 1 y el nerviosismo en el Campeón del Siglo, quedaban 20 minutos y esas ganas de ganar caía desde las gradas hacia el campo, donde el equipo de Larriera intentaba pero no podía marcar goles para su tranquilidad.

El descenso no sufría modificaciones, Progreso aún perdiendo mantenía la categoría porque Boston y Sud América no podían ganar, hasta el minuto 80 en Las Piedras cuando Facundo Rodríguez anotó el empate, y ahí la definición del descenso marcaba que tenía que jugarse desempate a 2 partidos con posible tercero.

En el Viera ya estaba en cancha Sergio Blanco, en su última tarde como futbolista profesional, y no podía cerrar su carrera sin gritar un gol, a 3 del final con un Fénix volcado en ataque, encontró el gol, su gol, ese que dirá que el día que se retiró, marcó un gol, como casi siempre.

En el Capurro Plaza Colonia daba vuelta el partido con gol de Haibrany Ruiz Díaz, y los de Espinel se llevaron el triunfo para su ciudad. El primer final de la tarde fue el de Rentistas 2 Plaza 3.

El descenso estaba al rojo vivo, las noticias no llegaban ni en el Campeón del Siglo, ni en Las Piedras ni en el Centenario, pero quedaban cosas por pasar. Nicolás González marcó el 2 a 1 en el minuto 91 para Boston River, si el mismo Nicolás González que supo jugar en Progreso, en esta oportunidad lo mandaba a la B. Ya no quedaba mucho tiempo, era lapidario ese gol en el Parque Artigas. Final en el Viera cantó la radio, enseguida se escuchó final en el Centenario, habían empatado Wanderers y Fenix 1 a 1, y había perdido Progreso ante Torque, lo que marcaba el descenso del gaucho y la clasificación a la Libertadores por primera vez del equipo ciudadano.

Otro final, pero con un ánimo distinto, Boston River es de primera un año más, el equipo de Ithurralde por segundo año consecutivo se salva del descenso en la última fecha.
Gol de River y final, Marcos Montiel cerró el marcador 4 a 2.

La hinchada en el Parque Central se quedó pegada a la radio, mirando los palcos donde se veía el partido del Campeón del Siglo, y donde Peñarol iba por todos lados, generando peligro pero sin anotar. Quedaban 4 minutos y Canobbio recibe en la izquierda del ataque, toca para Cepellini que la suelta para Trindade que de frente a la portería de la Iasa, sacó un disparó fuerte pero con la fortuna de desviarse en un defensa y descolocar al portero González, y así desatar la fiesta, era el 2 a 1 a falta de nada, el desahogo fue tremendo. Jugadores caídos, rendidos ante una temporada larga, los jugadores del buzón llorando porque se iban de primera división, y al grito de dale campeón llegó el bombazo de Jesús, si otra vez Trindade, tal vez quizo despejar, pero el remate de larga distancia se metió por detrás del arquero de Sud América y liquidó todo. Peñarol era el campeón del clausura y se quedó con la anual. Terminaba con la hegemonía tricolor, y definirá con ventaja ante Plaza Colonia.

Resumiendo, Plaza Colonia y Peñarol jugarán las finales del uruguayo, este martes si el Aurinegro vence al pata Blanca será campeón uruguayo, si ganan los de Espinel, se jugarán 2 partidos más.
A la libertadores van, Peñarol, Plaza, Nacional y Torque. Resta definir si los colonienses o tricolores van a fase de grupos.
A la Copa Sudamericana clasificaron Cerro Largo, Wanderers, Liverpool y River Plate.
Descendieron a segunda división, Villa Española, Sud América y Progreso.

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